La teoría del amor
El libro de la vida
Jiddu Krishnamurti
Escuchar...
El término holístico hace alusión a la contemplación del ser humano como un todo. No solo en el sentido físico, donde entendemos la relación que existe entre zonas remotas en el organismo y por ejemplo podemos encontrar que una contractura en el cuello puede derivarse de un problema en el pie, o cualquier otra zona lejana aparentemente sin relación.
También se tiene en cuenta el impacto mental y emocional sobre el cuerpo físico. Se podría decir que el cuerpo físico es receptáculo de todos aquellos procesos mentales y emocionales que se producen consciente o inconscientemente.
No es difícil poner un ejemplo: cuántas veces hemos sentido cómo algo que no podemos “digerir” nos afecta al estómago, o hemos sentido los hombros rígidos cuando “cargamos” demasiado la espalda de cuestiones sin resolver. Es por eso que a veces el cuerpo físico es un mapa donde podemos encontrar pistas que nos señalan el origen de una determinada dolencia. Esto es lo que realmente busca un buen terapeuta natural: la raíz del problema, el origen de una determinada dolencia, no solo un paliativo para el dolor o la molestia.
A veces tirando del ovillo nos podemos encontrar muchas sorpresas, y casi todas, tienen su origen en un pensamiento, o una emoción que no hemos podido, o sabido digerir o canalizar. Hay metáforas muy significativas que nos conducen al origen, ya que hay zonas concretas del cuerpo directamente relacionada con una emoción, el miedo, la ira, la inseguridad...todas ellas se alojan en lugares donde, si no se tratan adecuadamente, producen una molestia física que puede convertirse en lesión si persiste en el tiempo.
El cuerpo nos habla. Pero no estamos acostumbrados a escucharlo.
No es fácil hacerse consciente de las emociones y de sus efectos, pero todos tenemos señales de alerta que se manifiestan en el cuerpo físico.
Hacerse consciente de ellas, y aprender a sensibilizarse y “escucharse” es un importante comienzo. Aprender a valorar sensaciones internas, prestar atención a los mensajes que llegan de alguna zona de nuestro cuerpo, sentir esas alertas que nos llegan de dentro.
Tenemos una herramienta valiosa que casi nunca usamos y que forma parte de esa sabiduría original que tiene el ser humano(entendiéndolo como un todo que engloba cuerpo, mente y espíritu), y que enlaza con el universal “todas las respuestas están dentro de nosotros”.
Quizá al principio no sepamos qué hacer con esa información, a veces intuitiva que nos llega de dentro, pero con la práctica conseguimos captar los mensajes con claridad, y hacernos responsables de nuestros propios procesos mentales, físicos y emocionales, como parte de una evolución consciente y responsable. Con esta información podremos orientar al terapeuta que nos acompañe en el proceso de sanación, aunque también este ejercicio de autoconocimiento nos da claves para iniciar nosotros mismos el proceso de búsqueda y solución de nuestros conflictos.
Edward Bach (descubridor de la terapia con Flores de Bach) definía a la enfermedad como un desequilibrio emocional que se produce en el campo energético del ser vivo, como una llamada del alma a acompañar su estado natural de equilibrio y armonía.
De ahí la importancia de empezar a escucharnos....
Los límites del amor. (continuación)
Define exactamente qué quieres hacer de tu vida. Cuáles son tus proyectos, qué tipo de relación quieres, cuáles son tus metas u objetivos esenciales. Hazlos explícitos y comprométete con ellos. Trata de mantener activa la razón vital que te determina y el sentido de vida que elegiste. Ése es el primer paso: tomar conciencia de quién eres y para dónde vas. Luego, debes actuar en concordancia con esas metas, con la dirección que dictaminan tus sueños y anhelos. Cuando actúas en contra de tus principios, te violentas internamente, te traicionas, intentas ser lo que no eres. Ser coherente significa que tus teorías y sentimientos concuerdan con tus comportamientos. No hablo de ser intransigente, porque la coherencia del sabio no es dogma sino flexibilidad. Me refiero a que trates de reafirmar tus puntos de vista personales, y ejerzas el derecho a la defensa, que nada tiene que ver con la irracionalidad del que se las sabe todas.
Suceso 'verífico'...
Mis conversaciones con ella rozan lo fantástico. Algunas veces porque me habla de temas que no comprendo del todo bien (política, economía, relaciones internacionales, servicios de inteligencia...), mis intereses son casi siempre mucho más cercanos y prosaicos y el titánico esfuerzo que hago por enterarme de lo que me está hablando me da a veces terribles dolores de neurona.
Otras veces porque realmente hablamos de cosas mágicas, y me sumerjo con ella en el mundo de lo intangible, de la filosofía, de lo espiritual, de una forma muy curiosa, ya que esta señora tiene tal lucidez mental que es capaz de derivar un tema inicial por cincuenta vías diferentes y volver al inicio sin dejar ningún cabo suelto por ahí y sin despeinarse. ¡Hala!
Mientras tanto, yo, hago entrenamiento intensivo y siento que he corrido un maratón después de hablar con ella, aunque con la agradable sensación de haber recibido un aprendizaje de cosas fundamentales que algún día entenderé.
Esta mañana he comprendido la verdadera dimensión de la expresión “alucinar en colores” hablando con ella.
Empieza diciéndome que su hija, que es bailarina de danza contemporánea en Dinamarca, cuenta, como artista, con el apoyo de un asesor espiritual. Y no es que ella por sus inquietudes personales se haya hecho acompañar de tan insólito personaje, que también podría ser, sino que es norma habitual en el mundo artístico en este y otros países nórdicos como Suecia, Finlandia e Islandia.
La expresión de mi cara es muy gráfica, lo que propicia que después del paseo dialéctico que hace mi vecina por esos cincuenta temas de rigor, vuelva al inicio para que cierre mi boca y me explica que por lo visto en ese tipo de países se cuida mucho lo que el artista transmite en cada actuación.
Entiendo el arte como una necesidad vital que (unos más que otros) tienen de expresar la belleza del alma, sensaciones, sentimientos, pensamientos...todo eso que a veces se hace difícil transmitir fielmente, y el arte en cualquiera de sus formas ofrece una puerta abierta a ese inagotable e infinito universo que late en nosotros.
En el caso que nos ocupa, van un poco más allá en la sutileza.
Entienden que cualquier cuestión que perturbe nuestras emociones encuentra una vía de salida en cualquier contacto que tenemos con el exterior. En este caso una bailarina preocupada o ansiosa o triste va a reflejar en el espejo de sus movimientos ese estado anímico y lo va a entregar al público que se va a impregnar de ello en mayor o menor medida dependiendo de la sensibilidad de cada uno. Aquí es donde entra en escena el asesor que ayuda al artista a buscar la causa del problema en cuestión y la canalización más adecuada para el caso.
No se trata solamente de que la obra se represente lo más fielmente posible tal como la concibió su autor, sino que lo que la bailarina exprese sea armonía y equilibrio interno, porque de verdad existe, no porque sea una simple pose y que el público pueda enriquecerse con ello junto con la belleza estética del cuerpo físico.
Y si esto es lo que se cuece en el mundo del arte...qué no será en la educación y otros sectores que estructuran la base de su sociedad.
Para mi lo alucinante es que en el mundo en que vivimos, con tantas contradicciones y paradojas enfermizas exista un país en el que se de importancia al cuidado de la mente y el alma y que la sociedad pueda desarrollar la plenitud interna necesaria para que un país pueda llamarse evolucionado, maduro, equilibrado...
No puedo evitar volver la vista a casa, y soltar una lagrimita.
Herencia
Y si crees muy firmemente, será tu fe una coraza tal que no habrá quien pueda burlarla.
Los límites del amor
Vivir ahora
El posponer es simplemente estúpido. Mañana también tendrás que decidir, así que ¿por qué no hacerlo hoy? ¿Crees que mañana serás más sabio que hoy? ¿Crees que mañana serás más vivo que hoy? ¿Crees que mañana serás más joven que hoy, más fresco que hoy? Mañana serás más viejo, tu coraje habrá disminuido. Mañana serás más experimentado, tu astucia será mayor; mañana la muerte estará más cerca. Empezarás a titubear y a tener más miedo. Nunca aplaces para mañana. Y, ¿quién sabe?, el mañana puede que venga o puede que no venga. Si tienes que decidir, tienes que decidir ahora mismo. El doctor Vogel, el dentista, terminó de examinar a una hermosa y joven paciente. "Señorita Baseman", le dijo, "me temo que voy a tener que sacarle las muelas del juicio!". "¡Dios mío!", dijo ella "¡preferiría quedarme embarazada!". "Bien", dice el doctor Vogel, "¿podría decidirse, para que yo pueda poner la silla en la posición adecuada?". Decídete, no continúes aplazando infinitamente.
Osho Dang Dang Doko Dang Chapter 8
Alerta papis
para formar hijos delincuentes
1. Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.
2. No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
3. Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer cosas más graciosas.
4. No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
5. Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.
6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.
7. Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.
8. Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.
9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.
¡No dejes escapar este hermoso día!
Corazón lleno, mente vacía.
Aqui os dejo una de sus perlas de su obra "El libro de la vida" en el que se han recopilado meditaciones para cada día del año.
No hay sendero hacia la verdad, ella debe llegar a uno. La verdad puede llegar a nosotros sólo cuando la mente y el corazón son sencillos, claros, y en nuestro corazón hay amor; no si nuestro corazón está lleno con las cosas de la mente. Cuando en el corazón hay amor, no hablamos acerca de organizar la fraternidad; no hablamos de creencias, de división o de poderes que crean división, no necesitamos reconciliarnos. Entonces somos, cada uno de nosotros, simplemente un ser humano, sin rótulo alguno, sin una nacionalidad. Esto significa que usted debe despojarse de todas esas cosas y permitirle a la verdad que se manifieste; y la verdad puede manifestarse sólo cuando la mente está vacía, cuando cesa en sus creaciones. Entonces la verdad vendrá sin que la inviten. Llegará tan rápida y sorpresivamente como el viento. Llega en secreto, no cuando la aguardamos, cuando la deseamos. Está ahí, tan súbita como la luz del sol, tan pura como la noche. Pero para recibirla, el corazón debe estar lleno y la mente vacía. Ahora tiene usted la mente llena y su corazón está vacío.
De nuevo el AMOR...
¿y si Dios fuera una mujer?
-Juan Gelman
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.
Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.
Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.
Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.
Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.
Los cuatro acuerdos (continuación)
El cuarto y último acuerdo permite que los otros tres se conviertan en hábitos profundamente arraigados: haz siempre lo máximo y lo mejor que puedas. Siendo así, pase lo que pase aceptaremos las consecuencias de buen grado. Hacerlo lo mejor posible no significa que tú y yo tengamos que hacerlo de la misma manera, ni siquiera que mi respuesta en estos momentos sea la misma que en otro que me siento cansada, o no he dormido bien, o me siento llena de amor y confianza y tremendamente generosa. Se podría decir que en cada momento de nuestra vida somos diferentes, en unas circunstancias y con unas limitaciones concretas. A veces podemos responder a lo que interpretamos como una "provocación" con una sonrisa irónica o divertida, con sentido del humor, o con una carcajada retadora, o incluso a gritos. Pero siempre podemos intentar ser impecables con la palabra, no tomárnoslo personalmente y no sacar conclusiones precipitadas... dentro de nuestras limitaciones físicas, anímicas y en general, de cada momento. Si lo intentamos, de la mejor manera que podemos, ya es suficiente.
"Verdaderamente, para triunfar en el cumplimiento de estos acuerdos necesitamos utilizar todo el poder que tenemos. De modo que, si te caes, no te juzgues. No le des a tu juez interior la satisfacción de convertirte en una víctima. Simplemente, empieza otra vez desde el principio."
Con la práctica será cada vez más fácil hasta que, sorpresa, la identificación es prácticamente completa y los cuatro acuerdos forman parte de nuestra manera de ser. Simplemente somos así.
Sin duda nuestra vida será más sencilla y satisfactoria, para nosotras mismas y para las demás personas que nos rodean.
(Sobre el libro de Miguel Ruiz, "Los cuatro acuerdos", Editorial Urano).
Los cuatro acuerdos (continuación)
Tendemos a hacer suposiciones y a sacar conclusiones sobre todo. El problema es que al hacerlo creemos que lo que suponemos es cierto y montamos una realidad sobre ello. Y no siempre es positiva o está guiada por la confianza o el amor, sino más frecuentemente por el miedo y nuestra propia inseguridad.
Deduzco que alguien se ha enfadado conmigo porque no respondió a mi saludo al cruzarnos y mi mente organiza toda una realidad sobre eso. Y se rompen puentes entre la otra persona y yo, difíciles de salvar. Lo mismo con nuestra pareja, con la vecina, con la escuela. Creamos realidades en base a comentarios o elementos sueltos (cuando no en base a chismes malintencionados).
"La manera de evitar las suposiciones es preguntar. Asegúrate de que las cosas te queden claras... e incluso entonces, no supongas que lo sabes todo sobre esa situación en particular", insiste Miguel Ruiz. En última instancia y si te dejas guiar por la buena voluntad, siempre te queda la confianza... y la aceptación.
Nunca nada que pasa fuera es personal. Pero en cualquier caso, NO SAQUES CONCLUSIONES PRECIPITADAMENTE.
Los cuatro acuerdos (continuación)
Cada cual vive su propia película en la cual es protagonista. Cada cual afronta su propia odisea viviendo su vida y resolviendo sus conflictos y sus miserias personales. Cada cual quiere sobrevivir el sueño colectivo y ser feliz. Y cada cual lo hace lo mejor que puede dentro de sus circunstancias y sus limitaciones.
Las demás personas sólo somos figurantes en esa película que cada cual hace de su vida, o a lo sumo personajes secundarios. Si alguien me insulta por la calle (o yo lo percibo así) con casi toda seguridad no tiene nada o muy poco que ver conmigo; es simplemente su reacción a algo que está pasando fuera (un mal día con su pareja o en el trabajo, una discusión con su hija), o más probablemente dentro (preocupaciones, ansiedad, frustración, impaciencia, una gastritis o un dolor de cabeza).
La impaciencia o las exigencias de tu pareja, de la vecina del rellano o de la cajera del supermercado, las críticas de tu hijo o en el trabajo, nada de eso es personal. Cada cual está reaccionando a su propia película.
Hay mucha magia negra fuera, lo mismo que la hay dentro de ti misma, o de mí. En cualquiera, en algún momento de su vida, en algún momento del día. Todo el mundo somos "depredadores emocionales" alguna que otra vez.
"Tomarse las cosas personalmente te convierte en una presa fácil para esos depredadores, los magos negros... Te comes toda su basura emocional y la conviertes en tu propia basura. Pero si no te tomas las cosas personalmente serás inmune a todo veneno aunque te encuentres en medio del infierno", asegura Miguel Ruiz.
Comprender y asumir este acuerdo nos aporta una enorme libertad. "Cuando te acostumbres a no tomarte nada personalmente, no necesitarás depositar tu confianza en lo que hagan o digan sobre ti las demás personas. Nunca eres responsable de los actos o palabras de las demás personas, sólo de las tuyas propias. Dirás "te amo" sin miedo a que te rechacen o te ridiculicen". Siempre puedes seguir a tu corazón.
Respecto a la opinión ajena, para bien o para mal, mejor no depender de ella. Ésa es otra película. NO TE TOMES LAS COSAS PERSONALMENTE.
Los cuatro acuerdos (continuación)
1. Sé impecable con la palabra.
Las palabras poseen una gran fuerza creadora, crean mundos, realidades y, sobre todo, emociones. Las palabras son mágicas: de la nada y sin materia alguna se puede transformar lo que sea. El que la utilicemos como magia blanca o como magia negra depende de cada cual.
Con las palabras podemos salvar a alguien, hacerle sentirse bien, transmitirle nuestro apoyo, nuestro amor, nuestra admiración, nuestra aceptación, pero también podemos matar su autoestima, sus esperanzas, condenarle al fracaso, aniquilarle. Incluso con nuestra propia persona: las palabras que verbalizamos o las que pensamos nos están creando cada día. Las expresiones de queja nos convierten en víctimas; las crítica, en jueces prepotentes; un lenguaje machista nos mantienen en un mundo androcéntrico, donde el hombre es la medida y el centro de todas las cosas, y las descalificaciones autovictimistas (pobre de mí, todo lo hago mal, qué mala suerte tengo) nos derrotan de antemano.
Si somos conscientes del poder de nuestras palabras, de su enorme valor, las utilizaremos con cuidado, sabiendo que cada una de ellas está creando algo. La propuesta de Miguel Ruiz es, por tanto:
"Utiliza las palabras apropiadamente. Empléalas para compartir el amor. Usa la magia blanca empezando por ti. SÉ IMPECABLE CON LA PALABRA".
Namasté
En idioma hindi y sánscrito es una expresión de saludo de Asia del sur originado en India.
Se usa tanto como el hola y el adiós del idioma español. Normalmente se acompaña por una inclinación ligera de la cabeza, hecha con las palmas abiertas y unidas entre sí, ante el pecho.
El significado literal de namaste: “Yo honro el lugar dentro de ti donde el Universo entero reside. Yo honro el lugar dentro de ti de amor y luz, de verdad, y paz. Yo honro el lugar dentro de ti donde cuando tú estás en ese punto tuyo, y yo estoy en ese punto mío, somos sólo Uno”
Recomenzar
Realidades
Ya que estamos inevitablemente 'viviendo', sería práctico y recomendable vivir con todas las consecuencias, con todos los riesgos, con el amor por bandera, de manera simple, de manera amorosa. Sin complicarse la existencia analizando ni reflexionando cuestiones que no son susceptibles de ser analizadas.
Haciendo del amor el estandarte que brilla en nuestro cielo. Cambiando comportamientos neuróticos y desequilibrados producto de malos aprendizajes por actitudes saludables llenas de luz y armonía.
Desprenderse de los trajes raídos del camino, llenos de mugre y polvo y descubrir el alma limpia y serena que todos llevamos dentro.
Compartir la dicha y la alegría de saberse especial, de compartir un amor completo, sereno, limpio, total. Un amor del cielo, un amor incondicional, y dar un paso adelante siendo conscientes de que lo que se deja atrás ya no sirve, que es lastre, basura, vivencias ya caducadas que no tienen sentido en este nuevo orden donde prima el amor.
Donde la simplicidad encuentra su máxima expresión y la vida se vive con sencillez y fluidez, y todo avanza con alegría y orden natural, no establecido por una mente gobernante.
La vida y el amor
Caminamos por la vida con una mochila a cuestas. En esa mochila hemos guardado vivencias llenas de las más diversas emociones, de manera que transportamos a nuestras espaldas alegrías, dudas, miedo, amor, ilusiones, esperanzas, tristezas, en fin toda clase de emociones que han generado cada uno de los sucesos en los que nos involucramos tanto voluntaria como involuntariamente. El amor, el más poderoso de todos siempre nos trastorna, siempre es una revolución en nuestra alma, se dé como se dé nunca nos deja impasibles cuando pasa por nuestro lado aunque solo sea de paso. Sin embargo existe el Amor, con mayúsculas, el amor que te penetra poco a poco, que te invade, que te inunda, y casi siempre es demasiado tarde cuando te das cuenta que ha impregnado cada célula no solo de tu cuerpo, sino de tu más pura esencia. Cuando esto ocurre, ya no te preocupa lo más mínimo esta dulce invasión, aunque a veces por extraordinaria y maravillosa nos sigue produciendo turbación, una turbación que desconocemos y que no sabemos qué hacer con ella. Lo nuevo nos produce temor, lo desconocido nos altera los cimientos, y entonces la mente se pone en funcionamiento, en alerta por si existe algún riesgo importante. Nos complicamos la vida buscando el libro de instrucciones del amor. No lo encontramos y vamos inventando estrategias, soluciones, probamos métodos, nuevos o antiguos, vamos poniendo en práctica todos los trucos que nos sugieren y los que nosotros mismos vamos intentando. Cuando llegamos al final del camino, nos damos cuenta de que todo es mucho más simple, la mejor estrategia, el mejor truco, la mejor solución contra el amor es sencillamente...AMAR.
Te fuiste...

Recuerdo con mucho cariño el día que viniste a vivir conmigo, fue un día de regalos, y el cielo me regaló tu presencia. Hemos convivido estos meses y hemos compartido mucho, aunque parezca un tópico: las alegrías, las tristezas, los juegos, los enfados, las luchas de poder, los momentos más especiales...te echo de menos cuando estoy sola en el sofá y no te veo llegar para acurrucarte a mi lado. Aún no me explico por qué te has ido. ¿No eras feliz a mi lado?,¿Acaso encontraste alguna otra? ¿No me echas de menos?...Mi casa está llena de tu recuerdo...¿por qué te fuiste gato?...
¡Hasta luego tita! (A mi tita Lola)

Una especial y sabia amiga, me dice con respecto a tu partida ¿95 años? Muchos vividos en la misma casa ¿no?, ya era hora de cambiar. Quizá lleve razón. Pero a nadie le gustan las despedidas, y a mi aunque no me gustan, ya estoy acostumbrada, y sobre todo sé que no existen las despedidas, así que cuando me dejo arrastrar por la corriente de lo que sucede a mi alrededor, tomo conciencia de cómo se vive en mi interior, y comprendo la ilusión de la escena que se está representando y me doy cuenta que no participo de las creencias más comunes, lo cual me libera de compartir mucho de su dolor.
Todas las vidas son ejemplares, a pesar de que esto puede levantar muchas ampollas, pero sé lo que me digo y no tengo ningun problema en debatirlo.
Y no hace falta llamar la atención para dejar una huella profunda en el camino. Sobre todo cuando la discreción, la sencillez, la prudencia, la nobleza y el silencio sereno, son las bases de una vida bien vivida. No es necesario ser protagonista de la película, para que todos recuerden tu intervención, y tu vida, tita, es la prueba viva de lo que digo. Sí, he dicho bien, la prueba viva. Ahora es cuando la vida se manifiesta más intensamente en tí, en contra de lo que pueda parecer, en contra de las opiniones más diversas, en contra incluso de la lógica más aparentemente razonable, ahora justamente que te retiras de la escena es cuando tu vida brilla con más luz que nunca. ¡Buen viaje tita, y hasta luego!
Uno
El anonimato es la mejor forma de camuflar mi verdadero yo. No quiero decir que la que soy ahora no soy Yo. De hecho soy mucho más que esto, y esa es mi intención. Mirarme al espejo y ver más allá de las barreras de mi propia piel, y actuar en consecuencia, quiero decir, darme cuenta de una vez por todas que soy mucho más que lo que veo, huelo, toco, o siento que existo mucho más allá de mis fronteras físicas y que existe como en el iceberg, todo un mundo que soy yo y que aún no conozco aunque intuyo y me gusta explorar.
Seguramente dejaré que mis máscaras se manifiesten y se diviertan un tiempo más. Al fin y al cabo han estado conmigo tanto tiempo que no puedo darles carpetazo así como así. Pero poco a poco irán cayendo y al final tendré la valentía de mostrarme en mi inmensa transparencia. Quizá entonces me dé cuenta por fín que soy tú, y tú, y tú también. Y tú también verás que la frontera era solo una ilusión, una trampa mental, y entonces podamos relacionarnos desde otra perspectiva mucho más hermosa, mucho más luminosa, mucho más plena, mucho más real. Y por favor no me pidas que te lo explique: cierra los ojos y siéntelo.
¡Qué bonito día!
Me voy a la playa a descansar.
Puedo y me apetece muchísimo, y voy a paladearlo al máximo.
Hace calor, pero estamos en verano, ¿qué otra cosa se puede esperar? Camino sin prisa entre una multitud que rezuma relax y alegría. Normal, están de vacaciones.
De sopetón me encuentro con una conversación y el tema más recurrente de estos días: ¡Qué calor hace!. Uf, no me hables, estoy ardiendo y eso que son solo las 11, vaya día que nos espera, es terral, y el viento parece que quema la cara, bueno pero ya lo dijo la tele, vamos a tener el verano más caluroso de la historia. Y bla bla bla , y más bla bla bla...Pues no sé dónde vamos a llegar. Qué manera de sudar, y para colmo en la mayoría de los sitios no funciona el aire acondicionado.¡Me pone de un mal humor!, es cierto,¡ yo tamibién estoy de los nervios!.¡Adiós! ¡Adiós!.¡Hala!
Y yo que escucho con un poquito de aprensión, me empiezo a poner colorada, y noto como la temperatura me sube por momentos, y eso que me encontraba fenomenal. Y las gotas de sudor me caen por las sienes y me agobio notando como el sol me derrite sin piedad.Incluso veo como el suelo empieza a quemar mis chanclas, ¡por poco!, tengo que ir dando saltos hasta la sombra más cercana para ponerme a salvo. Uf, ha faltado poquito.
El poder de la sugestión...
Y empiezo a soñar despierta con el mismo día en otra dimensión : ¿Has visto qué día más bonito hace?, si y además qué suerte tenemos de vivir aqui ¿verdad? Es fantástico, es una delicia este clima, esta ciudad con sus árboles, sus parques, su playa, su alegría. Y la gente, !qué amable es! Todos comparten sonrisas sinceras y palabras suaves. ¿has visto qué azul más luminoso tiene el cielo hoy? ¡Qué bien me siento!, sí, es verdad, !yo también¡. Hasta luego, corazón. Nos vemos, cariño.
Y de nuevo el poder de la sugestión ¡plof! se hace real.
Y yo que escucho anonadada ya no tengo los pies sobre la acera, estoy levitando de puro placer y felicidad.
¡Gracias por intentarlo!
¿Será verdad?
Todos vivimos en una realidad personal e intransferible, que puede o no coincidir, en incluso a veces solaparse a trozos con la de nuestro vecino, aunque es bastante raro que se llegue a dar una coincidencia cien por cien. Cada uno construye con sus vivencias, su idiosincrasia particular, su verdad exclusiva, que a veces puede convertirse en motivo de enfrentamientos más o menos absurdos, pues pretendemos que todos (la última noticia que tuve eramos cinco mil millones, !menudo milagro!)piensen como nosotros, !con lo aburrido que esto sería¡, si, claro, yo opino lo mismo, ¿verdad que si?, hombre por supuesto. En fin, nos asustan los que tienen algo diferente en la mente, sobre todo cuando tienen la osadía de exponerlo sin previo aviso, ¡Hala, sin anestesia ni nada! Y es que no estamos hechos para sorpresas, no nos gusta tener que improvisar cuando alguien nos sale por peteneras y nos desarma sin que nos de tiempo a montar un argumento. Así que si piensas diferente, que al menos sea algo que ya ha pensado alguien antes, de lo que se tenga previa constancia y que se pueda disponer de un arsenal bien rico de cuestiones a favor o en contra para echar mano de ellas. Pero todo dentro de un orden ¿eh? No vale eso de pensar por pensar, lo que a uno le de la gana, que si no no llegamos a ninguna parte.
En fin, por suerte siempre hay gente díscola que no lee las advertencias antes de tirarse a la piscina.
Sueños de amor
Ya sé que no es lo habitual, pero tengo una buena noticia. Sé que tienen mala prensa. Sé que nos suelen resultar irremediablemente sospechosas.
También sé que tienen más acogida, y más posibilidades de éxito las noticias dramáticas que las que no lo son. Pero sigo empeñada en compartir mis buenas nuevas.
Los sueños se hacen realidad. Sí, si, habéis oido bien. De hecho, la finalidad de los sueños es hacerse realidad. Así se estipuló cuando quien quiera que fuera, creó este mundo. Lo que ocurre es que esta noticia fue desvirtuándose a lo largo de la historia y fue impregnándose de pesimismo y tristeza y ha llegado a nuestros días convertida en una fantasía irreal. Pero puedo asegurar y aseguro que es cierto. Yo misma soy la prueba viviente de que esto es rotundamente real. Y quien lo dude, que pregunte.
Ah! y tengo algo más que añadir: Los más hermosos sueños que se hacen realidad son los sueños de amor. La explicación es muy simple: son los que más nos inspiran, los que más nos conmueven, los que más ilusión nos hacen generar. Y estos son los ingredientes básicos para que lo que nos hemos empeñado en considerar milagros, se produzcan automáticamente.
Aqui estoy
Mis inquietudes literarias están empezando a tomar forma. Ya hice una pequeña incursión hace años, pero la vida me llevó por otros derroteros, y sin embargo esta semilla había germinado. Ahora solo me falta comprobar si el fruto será bueno o no. En cualquier caso sé que voy a disfrutar mucho en el proceso, así que da igual el final, el camino es lo que importa.
La mayor parte de las veces voy a tener que lidiar con un duro competidor, mi gato, se empeña insistentemente, apoyado en el borde del teclado, en que le preste atención. Va ganando terreno poco a poco hasta que cuando pulsa una tecla no permitida lo tengo que echar, no sin ofrecerme un forcejeo y una pataleta de verdadero gato mimado.
Qué voy a hacerle si soy una madre novata, y él que lo sabe, se aprovecha.
Algún día pondré una foto, y comprenderéis porque le consiento tanto. Aunque en una fotografía no se aprecien los detalles más importantes de su personalidad, seguro que los más sensibles captarán sin dificultad la esencia de este amor de gato.




















