Hay muchas partes de mi que intento integrar para poder ser una galaxia y no una isla en medio del océano.
Una de esas partes “se da cuenta” y me guía. Otras muchas son como un perrillo juguetón que pasa las horas muertas dando vueltas alrededor de sí mismo persiguiendo su propia cola.
Por suerte, mi gran amor por la vida me salva de la locura, de esta aparente dispersión.
A esa parte de mí que se atreve, y aún sin mi permiso da el paso correspondiente, le dedico este poema.





Nada me retuvo.



Me liberé y fui.



Hacia placeres que estaban



tanto en la realidad como en mi ser,



a través de la noche iluminada.



Y bebí un vino fuerte, como



sólo los audaces beben el placer.






KAVAFIS

2 comentarios:

Monelle/Carmen 1:46:00  

Me fascinan los versos de Kavafis. Acertada elección Loli. Besos.

Carmen

Clematide 11:58:00  

Yo quiero conocerlo aún más, por eso puse aqui esta pequeña muestra.
Gracias como siempre por tu fidelidad y puntual visita.
Muchos besitos, Carmen

Ramillete de palabras

Si has llegado hasta aqui, es porque el amor no conoce fronteras ni límites.

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