Cóctel de verano


Creo estar dando los últimos coletazos de algo y sin embargo…es como si todo a mi alrededor siguiera igual. Quizás las dos sensaciones sean reales…
Me pregunto por qué siempre que me posiciono en una idea o un pensamiento, automáticamente quedan excluidos otros que parecen incompatibles.
Puedo tener una sensación de movimiento, de cambio, de renovación, y al mismo tiempo…mirar alrededor y creer que nada ha cambiado. Esto me lleva a pensar que no todo lo que sucede puede ser traducido por mi mente. Hay cierto tipo de sucesos que no puedo abarcar intelectualmente, y es por eso que me cuesta explicarlos.
Hay una gran novedad, además muy propia del verano: ¡Cóctel!, estoy aprendiendo a hacer cócteles de estados de ánimo. Soy de naturaleza práctica, el reciclaje es algo que me inculcaron de pequeñita y hay cosas que no quiero desaprender aún.
Así que ahora aprendo a mezclar emociones, sensaciones, estados de ánimo…en apariencia irreconciliables. La idea es no desperdiciar nada, sacar provecho de todo, descatalogar estados de ánimo con mala fama...quizá infundada.

Puedo combinar una porción de bienestar, con una pizca de tristeza y una ramita de cansancio, bien batido, bien fresquito…¡Y a disfrutarlo!...
Estoy en época exploratoria…hay más cócteles en mi nevera…unos fresquitos y otros más templados…todos riquísimos si me propongo disfrutarlos desde un nuevo lugar…un lugar diferente que me permite mirar desde otro ángulo y encontrar nuevos matices. Saborearlos a ciegas, como si fuera la primera vez, quitando etiquetas amarillentas, que ya no se corresponden con lo nuevo que intenta colarse por puertas y ventanas.
Y cómo no…Benedetti ya tenía poema para esto…




ESTADOS DE ÁNIMO


Unas veces me siento

como pobre colina

y otras como montaña

de cumbres repetidas.


Unas veces me siento

como un acantilado

y en otras como un cielo

azul pero lejano.


A veces uno es

manantial entre rocas

y otras veces un árbol

con las últimas hojas.


Pero hoy me siento apenas

como laguna insomne

con un embarcadero

ya sin embarcaciones

una laguna verde

inmóvil y paciente

conforme con sus algas

sus musgos y sus peces,

sereno en mi confianza

confiando en que una tarde

te acerques y te mires,

te mires al mirarme.

6 comentarios:

Manel Aljama 18:39:00  

Espero que los cócteles y el reposo, te recompongan y te quiten esas senscaiones de nada cambia.
Besos

Carlos 13:24:00  

Menudo cóctel más cañero guapa. UFF con el verano. Eso se ha de beber despacito, ¿no?

Clematide 16:18:00  

No sé, no sé, estos cócteles causan sensaciones extrañas...cómo se me ocurre sentir que nada cambia! Como dijo el sabio...nada hay más constante que el cambio.
Un beso Manel.

Clematide 16:20:00  

Si te digo la verdad, no sé el procedimiento para administrarse estos cócteles, soy nueva en el asunto...de momento intento no empacharme.
Lo de la caña del verano parece ser general ¿no te parece? ja ja ja.
Me alegra muchísimo verte por aqui otra vez, Carlos.
Nos vemos prontito, ¡besos mil, y abrazos de esos respirados!

iris 12:03:00  

Hola preciosa, pienso que ya no es época de cócteles, algunos explosivos...ahora lo que pega es tomarse un té calentito y acurrucarse con una misma...para salir después con la energía renovada para fluir con el nuevo ciclo. Besitos.

Clematide 18:39:00  

En eso estamos, Iris, es cierto que toca cambiar de tercio, y la naturaleza nos lo recuerda y nos ayuda.
Un besito y ¡gracias por venir!

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