Banco de tiempo




Ya hablé hace un tiempo de mi vecina, de mi mágica vecina que nunca se va sin dejarme algún tema para la reflexión, o alguna enseñanza necesaria.

He aqui un ejemplo.
Suena a utopía de idealistas trasnochados, pero qué sería del mundo sin ellos. Está ya en marcha en algunos lugares, y no me digan que no es una opción a tener en cuenta en estos tiempos que vivimos...



Un banco del tiempo no es un banco en si, sino que es un sistema económico por el cual usuarios pueden ofrecer o demandar productos o servicios sin que intervenga la moneda oficial del país. El banco del tiempo es una herramienta que fomenta de manera comunitaria servicios de cooperación y solidaridad entre las personas. Mejorando la salud comunitaria y la calidad de vida de la mismas.
En el banco del tiempo se intercambian servicios y actividades en donde la unidad de intercambio y de valor siempre es la misma para todos, “el tiempo”. Una hora siempre es a cambio de otra hora, independientemente de los servicios y actividades que tu ofrezcas o demandes, es decir, vale lo mismo clases de informática, de ingles, de compañía a una persona mayor, etc. Mediante el intercambio de este tipo de experiencias se fomentan principios de igualdad, solidaridad, altruismo, integración social, respeto, mejora de las relaciones interpersonales, la autoestima, el autoconcepto, la justicia social…

Es una iniciativa sin fines de lucro que genera vínculos entre las personas que tienen el deseo de ofrecer a los demás parte de su tiempo, incluyendo conocimientos y actividades para colaborar tanto entre personas como con organizaciones, asociaciones, etc. En su esencia, esta es una propuesta solidaria que ayuda al desarrollo y fortalecimiento del potencial solidario latente en nuestro pueblo, encauzándolo tanto hacia una resolución de problemáticas específicas como de colaboración y ayuda mutua.
El dinero de tiempo es una nueva moneda para proporcionar una solución a los recortes masivos del gasto público en materia de bienestar social, pero sin recurrir a la intervención estatal de la economía, sino al contrario, a partir de la libertad de acción económica. Plantea que el dinero convencional actualmente no es suficiente para arreglar todos lo problemas que enfrentan las sociedades. La idea entonces es crear un nuevo tipo de dinero para pagar a la gente por lo que se necesita hacer, valorando las contribuciones por igual y sacándole provecho a las habilidades de las personas, con una hora equivalente a un servicio de crédito.
Los créditos de tiempo son depositados en un banco del tiempo. Pueden ser sacados en cualquier momento y gastado en un gran rango de servicios y oportunidades ofrecidas por los demás usuarios (también el propio banco del tiempo actúa como un usuario ofreciendo y demandando servicios de otros usuarios). Estos planes se denominan actualmente bancos de tiempo, bancos de horas y se promueven como una herramienta de regeneración de la comunidad .
Detalles de todos las habilidades, necesidades y disponibilidad de todos los usuarios están almacenados en el ordenador del banco de tiempo de forma confidencial y así cualquier necesidad puede ser cubierta por la persona local adecuada. Ahora también se pueden cubrir las necesidades en la página de Internet del banco de tiempo, siempre y cuando el banco disponga de ella y el usuario de su consentimiento para que sus datos estén almacenados en ella. El software de bancos de tiempo graba y cuenta todas las transacciones hechas entre usuarios e imprime los detalles de todas las cuentas.
Cuanto mayor crédito de tiempo circule y cuanta más gente compartan su tiempo y sus talentos entre ellos más rica se convertirá la comunidad. Los cuidados y la cooperación se convierten en la fuerza motriz para el cambio social. Todo el mundo tiene una oportunidad de ser un dador y un receptor y por ende se convierten en un miembro productivo de la comunidad. Trascurrido un tiempo redes informales de confianza y soporte evolucionan y actúan como una forma de familia extendida – conectando a la gente y respetando su autonomía.


2 comentarios:

Monelle/Carmen (Coeditora Soterrània) 7:07:00  

Una excelente idea, con base a la cooperación y la ayuda, siempre tendrá el aplauso de todos. Muy hermoso tomar como moneda de cambio el tiempo, es tiempo es oro y del bueno, y conforme envejecemos comenzamos a apreciarlo más y más. Me gusta que este tipo de iniciativas se mueva en el mundo acelerado que nos rodea. Besos.
Carmen

Clematide 22:23:00  

Pues sí, en los tiempos que corren tan materialistas y superficiales, creo que una iniciativa así fomenta valores tristemente en desuso: solidaridad, cooperación, ayuda...
Me encantaría que se extendiera.
Muchas gracias Carmen por tu visita

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